Qué aprenden los niños jugando
- A pensar varias jugadas por delante: «si pongo aquí este bloque, ¿qué hará el otro?».
- A tener un objetivo y un plan para llegar a él.
- A concentrarse y a esperar su turno.
- A aprender de sus errores: repasar la partida y ver dónde se equivocaron.
- Y, en XIMA, algo más: a ganar construyendo un camino, no destruyendo al rival.
Por qué XIMA es fácil para empezar
En muchos juegos de estrategia hay que memorizar cómo se mueve cada pieza. En XIMA no: todos los bloques avanzan en línea recta, en cualquier dirección. Solo hay que fijarse en una idea: para subir de piso hace falta apoyarse en otro bloque, como en una escalera.
Además, el tablero en forma de pirámide se entiende a simple vista: el objetivo está arriba del todo.
Cómo enseñarlo en cuatro partidas
- Primera partida: juega en Modo Azar. Los dados dicen cuántos pasos mover y el niño solo decide qué bloque mueve. Es divertido y quita presión.
- Segunda partida: explícale el escalón. Pon un bloque pegado al segundo piso y enséñale a subir otro por encima.
- Tercera partida: enséñale a dominar (ponerse encima de un bloque rival para dejarlo quieto).
- Cuarta partida: prueba el Modo Ciencia, sin dados, para que cada decisión sea suya.
Consejos para padres y profesores
- Partidas cortas: es mejor jugar tres partidas de 15 minutos que una de una hora.
- Deja que gane a veces, sobre todo al principio.
- Pregunta en vez de corregir: «¿por qué has movido ahí?».
- Contra el bot en dificultad Fácil pueden practicar solos.
- Los puzzles diarios son retos cortos ideales para niños.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se puede jugar XIMA?
Las reglas son sencillas y los más pequeños pueden jugar en Modo Azar con ayuda de un adulto; el Modo Ciencia es mejor a partir de la edad en que ya disfrutan juegos como las damas o el ajedrez.
¿XIMA es gratis?
Sí, se juega gratis en juegoxima.com.